Nosotros los que tuvimos la suerte de nacer en un lugar particular y tener necesidad de conocer, cómo podremos alguna vez plantar bandera en algún lado? Si moverse de un lado a otro es tan fácil y hermoso.
Tiendo a apreciar mucho las escalas, cada cara es una historia que invento, aunque con los que no se visten a lo glovalizado me la complican mucho.
A la gente le gusta el movimiento, pero que difícil se hace tratar de volver a un lugar, por más que se sepa que de seguro quedan cosas por conocer. Sólo se vuelve una y otra vez al hogar, ahí donde están las raíces de uno, donde se habla el idioma que sale del alma y las costumbres no llaman en nada la atención.